CULTER PRESENTA
LA CULTURA DE LA CUBERTERÍA

CUBIERTOS Y CHULETEROS PARA LAS OCASIONES MÁS ESPECIALES

Todo empieza con el ritual

Sentarte alrededor de la mesa y disfrutar de una comida especial. Una identidad cultural y social por querer compartir, reunirnos, celebrar, brindar, degustar, charlar, reír…

El ritual

El ritual de la comida es una ocasión para mostrar hospitalidad y compartir un momento importante con tus amigos e invitados. A menudo, esta festividad va relacionada con la acción de encontrarse para celebrar, compartir unos platos y unas bebidas lejos del día a día.

Alrededor de la mesa surgen todo tipo de conversaciones. Un verdadero intercambio de experiencias y una manifestación de reacciones y comportamientos.
Rituales efectivos capaces de despertar sensaciones, sabores, olores y texturas que los encontramos aún presentes, en aquellas ocasiones más especiales. Comer debería ser una experiencia única.

Un objeto de culto

Cada detalle alrededor de la mesa constituye una escena en la que conviven sensaciones, emociones y se generan recuerdos que perduran en el tiempo. Hábitos colectivos que tienen sus orígenes en la antigüedad.

En aquella época, los dedos y las manos conformaban una auténtica cubertería diaria y los utensilios más refinados tan sólo se utilizaban para comidas muy especiales.

La adaptación al domus (casa) y el abandono del nomadismo, permitió desarrollar utensilios para facilitar el confort y dignificar la propia acción de comer en un intento de sofisticación.

Culter. La cultura

Culter representa la cultura de la cubertería. Un vínculo entre el objeto de culto y la celebración del ritual. Una manera de percibir el sabor de los alimentos y las raíces culturales de una sociedad. Un elemento que ayuda a disfrutar de la comida con el fin de despertar sensaciones y enfatizar el valor simbólico del ritual.

Nuestros cubiertos realzan la importancia de la cubertería en nuestras mesas.

culter cutlery
  • THE CULTURE OF CUTLERY

La calidad, el diseño y la experiencia marcan unos valores reflejados en cada una de nuestras colecciones y chuleteros.

Elisabet

38, Barcelona

Una ocasión especial. La mesa de madera con todo preparado, cuidando hasta el último detalle. Y los cubiertos, alrededor de los platos de porcelana, reflejan un ritual que justo acaba de empezar.

La calidez de las pequeñas bombillas en el patio nos permiten disfrutar de una noche tranquila y radiante.

Mientras acaban de llegar los que siempre van tarde, coloco los últimos tenedores sobre las servilletas de ropa. Un tacto sutil y suave.

Todos se sientan y me preguntan qué tal estamos. Iniciamos una de aquellas largas charlas dónde aprecio como la gente entusiasmada, sonríe y se siente cómoda.

De fondo, escucho el ruido disimulado de los cubiertos sólidos y resistentes de acero. Ese ruido que tanto me gusta sabiendo que hoy es una de esas comidas especiales, dónde estamos casi todos sentados alrededor de la mesa.

Jose

51, Sevilla

Como cada año nos reunimos toda la familia en el pueblo de Cantillana. Son fechas especiales dónde cada uno de nosotros somos protagonistas en medio de una gran mesa lista para comer.

Es aquel instante dónde disfrutas de tus hermanos o cuñados que no ves a menudo y a la vez, gozas de una comida exquisita entre cubiertos y platos de calidad, guardados par una ocasión especial.

Hoy, la tía ha cocinado un pollo relleno que a todos nos ha recordado ese plato tan típico que hacía nuestra abuela.

Entre la nostalgia de aquel recuerdo, los cubiertos y las copas reflejan un momento de festividad y felicidad radiante.

Nos gusta esta idea de compartir momentos agradables alrededor de la mesa, con la calidez de las velas y la oscuridad de la noche, después de hacer un largo sobremesa.

Angel

45, Madrid

Un misterioso encuentro con nuestro grupo de amigos.

Entre botellas de vino y las copas medio llenas, una sensación de ilusión y extrema felicidad. No hay motivo más fascinante de felicidad que nuestra propia amistad y por estarlo celebrando así, sin más, con una gran sonrisa.

Todos estábamos disfrutando de aquella compañía mientras degustábamos un auténtico filete cocinado por Gonzalo. Siempre le ha gustado cocinar, reunirnos a todos y parar la mesa como si fuera una gran fiesta. Cubiertos con un tono metalizado radiante, y ese mantel de diseño de una tienda que han abierto nueva en el barrio de Salamanca. Todo siempre tan bien conjuntado y fantásticamente perfecto.

Mientas pichaba un trozo de filete con el tenedor, Ana hizo tres toques con su chuletero en la copa llena de agua. Un silencio profundo y un gran brindis de felicidad. Todos lo celebramos. Ana volvía a estar embarazada.